Científicos de todo el mundo participan de un Workshop en Huinay

Científicos de todo el mundo participan de un Workshop en Huinay

Entre el 17 y el 24 de febrero 2019 se realizó un nuevo taller científico en la Estación Científica de Huinay, donde científicos provenientes de Australia, Nueva Zelanda, Finlandia, Escocia y Canadá estuvieron presentes para apoyar y discutir sus estudios sobre los efectos del cambio climático en la abundancia de la vida marina mundial. El taller liderado por el  Dr. Graham Edgar fue realizado como parte de dos proyectos más grandes que engloban tanto el cambio climático global y el estado de las áreas protegidas marinas en el mundo entero.

¿Cuál es la importancia de la visita del grupo de científicos de la Universidad de Tasmania?

El objetivo principal de este grupo es descubrir como las temperaturas elevadas del mar afectan las especies de los arrecifes y específicamente a las consecuencias de los Eventos de El Niño-Oscilación del Sur, (El Niño-Southern Oscillation (ENSO)). Informes del IPCC (2018) indican que entre los años 2030 y 2052 el mundo tendrá una aumento de 1.5 grados Celsius sobre los niveles de temperatura preindustrial. Más que 93% de este calor generado por la emisión de gases de efectivo invernadero ha sido absorbido por el mar (IUCN 2017). Se estima que la temperatura media del mar va a aumentar entre 1 y 4 grados por el año 2100. Debido a este aumento de temperatura del mar se predice que existirá una pérdida de entre un 70-90% de la biodiversidad de los de arrecifes corales mundiales (IPCC 2018). Adicionalmente, este aumento de temperatura afecta a los peces, aves y mamíferos ya que se intensifican la perdida de áreas de reproducción, aumentan las mortalidades y las migraciones de especies (IUCN 2017).

Uno de los propósitos del taller fue realizar mediante buceos en distintos puntos del fiordo, transectos en sitios originalmente visitados en 2012, así poder corroborar los efectos del Área marina protegida de múltiples usos en la conservación de la biodiversidad y que son parte de la red de la Encuesta de Vida de Arrecifes. Esta encuesta (Reef Life Survey, o RLS por sus siglas en inglés) es un programa mundial de ciencia ciudadana para monitorear la biodiversidad marina. El Dr. Edgar usó estos resultados anteriormente en su investigación de la efectividad de áreas protegidas marinas en el mundo entero. Este estudio fue publicado en la reconocida revista Nature y las conclusiones fueron que por lo menos cuatro de cinco requisitos se deben cumplir para que las áreas protegidas marinas puedan tener un impacto considerable en la conservación de la biodiversidad en comparación con áreas marinas sin protección. Los cinco requisitos son: que sea una zona sin explotación debidamente aplicada, que posean un tamaño de más que 100 km cuadrados, que posean una edad sobre 10 años y que este aislado por aguas profundas o arena.

Luego de las inmersiones en el área protegida. ¿Cuáles fueron las conclusiones o las impresiones de los científicos internacionales?

El Dr. Graham Edgar de la Universidad de Tasmania, líder de este grupo de investigación se refirió a lo que vió durante la visita en sus buceos: [no vi ningún indicador de ventajas realizada a la conservación por el área marina protegida]. El expone [Las actividades humanas han tenido un impacto negativo en el ecosistema del fiordo desde mi visita seis años atrás. Hay mucha basura de la acuicultura y la pesca artesanal, que ya está distribuida por el fondo del mar y los plásticos por las orillas. La abundancia de las especies de corales de aguas profundas también parece declinar. El área marina protegida no parece respetada por lo que ha producido pocas o ninguna ventaja que yo pudiera ver.] Sin embargo, el Dr. Edgar dijo que sigue estando fascinado por la vida marina única que se encuentra en la región, “incluyendo muchas especies normalmente limitados a aguas profundas. Ellos que no han cambiado mucho desde la era de los dinosauros.] Sostuvo el científico en conversaciones con nuestro personal.

¿Cuáles son los desafíos planteados tras la visita de este grupo de científicos?

Los desafíos planteados corresponden a evidenciar la efectividad del área marina protegida de San Ignacio del Huinay, pero tristemente esta área no cumple con los requisitos de Dr. Edgar en sus investigaciones ya que en esta área se permite la pesca artesanal, el cultivo de mariscos y salmones dentro del área ya que es un área de categoría de múltiples usos, entonces no cumple con los requisitos de ‘sin explotación’. El tamaño es solo 4.15 km cuadrados, entonces menos que 100 km cuadrados. Por último, no está aislado en ubicación de contaminación ni tráfico de lanchas. Sin embargo, todas estas actividades son con el permiso de la ley, ya que la designación del área protegida marina es de múltiples usos. Finalmente como conclusión tras la visita de este grupo de científicos es, si las áreas protegidas de múltiples usos realmente valen su designación, ya que no tienen ventajas que puedan ser probadas para a la conservación de la biodiversidad del lugar.

Anthozoa.com

Ecosystem Research in Chilean Patagonia

Telephone

Scientific Office: +56 652912147

Mailbox

Casilla # 1150, Puerto Montt, Chile.

 

Huinay (HSFS)

Designed by wyd.cl | © 2018 www.anthozoa.com. All rights reserved.

Cambio climático, EL NIÑO y la salmonicultura. Una combinación peligrosa.

Cambio climático, EL NIÑO y la salmonicultura. Una combinación peligrosa.

Lo ecosistemas de fiordos y canales de la Patagonia han demostrado ser altamente vulnerables, la extensa línea de costa que se alcanza hasta el extremo sur del territorio han de ser una fuente de múltiples servicios ecosistémicos, que en la actualidad no han sido medidos adecuadamente ni valorados por las políticas actuales (Iriarte et al 2010). Hoy en día las alteraciones en el ciclo hidrológico, la acidificación del Océano, la eutrofización, desoxigenación del océano y la acuicultura son las amenazas más preocupantes. Ésta última, probablemente, es la actividad con el mayor impacto en los ecosistemas marinos costeros de la Patagonia chilena. Con el auge de esta industria, el interés científico en la Patagonia chilena también aumentó, pero desde entonces el conocimiento científico está muy por detrás, siendo de los ecosistemas menos conocidos a nivel mundial (Häussermann & Försterra, 2009; Niklitschek et al., 2011). La expansión de la industria de cultivos de salmón ha provocado una preocupación nacional e internacional por su potencial impacto negativo en el área costera del sur de Chile, que tiene un mosaico de ecosistemas con características únicas y tres reservas mundiales de la biosfera. La preocupación científica mundial llego a tal que la prestigiosa revista Nature publicó una carta al gobierno de Chile llamando a cooperar en la contención del daño de sus granjas de salmón (Vester & Timme, 2010). Varios estudios ya han dado cuenta sobre la reducción de la biodiversidad y el aumento de la eutrofización (Buschmann et al., 2006; Häussermann et al., 2013; Mayr et al., 2014).

Por definición los fiordos y canales de la Patagonia poseen una alta influencia de agua dulce, este aporte es indispensable para el equilibrio de nutrientes en la columna de agua, permitiendo que estacionalmente exista una alta productividad primaria. Los cambios en el régimen de agua dulce y el intercambio de materia entre los sistemas terrestres y oceánicos costeros, impulsados por el cambio climático y/o las actividades humanas directas, afectan los nutrientes y el ciclo del carbono y por lo tanto, la salud de los ecosistemas de los fiordos costeros (Iriarte et al 2010).

Fig 1. Modelo esquemático de un ecosistema de fiordos, servicios, energía y flujos de materia considerando conductores directos e indirectos en los fiordos de la Patagonia.

Por otro lado, los cambios en las proporciones de nutrientes (N: P y Si: N) cambian la composición del fitoplancton provocando floraciones que reducen la calidad del agua y causan eventos hipoxia temporal, es decir, reducen los niveles de oxígeno en la columna de agua debido a la descomposición de la biomasa después de la floración, este tipo de condiciones propician las floraciones tóxicas, debido a especies potencialmente tóxicas. Ambos tipos de floraciones pueden tener serias consecuencias en la salud de la población humana y en la economía local (turismo, pesca artesanal, miticultura y salmonicultura). Como consecuencia de la gran cantidad de fertilizantes y antibióticos que son utilizados en las granjas de salmón, fuente constante de amonio, estimulan la proliferación estacional de fitoplancton y estimulan el crecimiento de algas nocivas en el Sur de Chile (Arzul et al, 1999; Iriarte et al, 2005).
El NIÑO ‘’Godzilla’’ .

A principios del año 2015 el servicio de los Estados Unidos, NOAA emitió una primera alerta debido a una anomalía en la oscilación y debilitamiento de los vientos alisios este tipo de cambios en las altas y bajas presiones de la zona tropical eran un claro indicio de un evento de EL NIÑO se aproximaba en los próximos meses, con el paso de las semanas este evento fue tomando fuerza y fue catalogado como EL NIÑO ‘’Godzilla’’ siendo el de mayor intensidad de los que existan registros. En términos generales el evento de EL NIÑO es una perturbación del sistema Océano-Atmósfera del Pacífico Tropical que tiene un alto impacto en las condiciones meteorológicas y climáticas globales. Ésta es catalogada la mayor señal climática que existe actualmente en nuestro planeta. Durante EL NIÑO la temperatura superficial del mar (TSM) y la temperatura del aire en la región oriental del Pacífico tropical aumentan varios grados (Pizarro & Montecinos, 2004). En Chile es sabido que durante los eventos de El NIÑO aumenta la precipitación en la zona central de Chile y en el océano la temperatura aumenta entre 2 a 4 grados y tiende a golpear solo las costas norte y de Chile central, extendiéndose solo hasta el sur de Valparaíso. Sin embargo, se ha demostrado en el último tiempo existe un cambio meteorológico que empuja los sistemas de alta presión hacia la Patagonia: que se traducen en más días soleados, menos lluvia (menos escorrentía de agua dulce), que aumentan la salinidad del agua y mejoran las condiciones para las floraciones de fitoplancton en las aguas costeras.

Figura 2. Imagen de la temperatura superficial escalada por los satélites del NOAA.

En abril del año 2015 un grupo de científicos de la estación Científica de Huinay que realizaban una expedición explorando las costas de Aysén descubren en el área una gran concentración de ballenas en descomposición varadas por la costa alrededor del Golfo Tres Montes en la región de Aysén. En un principio se descubrieron un grupo pequeño de 36 que luego en una segunda exploración en el mes de junio se pudieron constatar más de 340 ballenas sei muertas por toda la costa. La gran mortandad masiva de estos cetáceos, fue uno de los eventos naturales más importantes y que generó un fuerte impacto en la comunidad científica nacional e internacional por aquel entonces. Las misteriosas circunstancias en que fueron descubiertas fue el punto de partida de muchos cuestionamientos e hipótesis por parte de las autoridades locales y de los grupos de científicos que desarrollaron la investigación. Los afloramientos masivos de algas nocivas producidas por el aumento de las temperaturas superficiales del agua y un aumento de la salinidad en los fiordos debido a este fuerte evento del NIÑO serían concluyentes en las hipótesis que se barajaron.

Otras consecuencias de anomalías climáticas y oceanográficas fueron registrados en febrero de 2016, donde una intensa floración de la microalga Pseudochatonella verruculosa ocurrida en la Región de Los Lagos tuvo como consecuencia una masiva mortandad de salmones en cultivo en el extremo norte del Mar Interior de Chiloé y Seno de Reloncaví. Luego, a partir de la última semana de febrero, comenzó a manifestarse una floración del dinoflagelado tóxico Alexandrium catenella, impactando fuertemente a la Región de Los Lagos y alcanzando por primera vez a la Región de Los Ríos. Desde principio de abril se observaron, además, mortalidades de moluscos bivalvos, aves y peces en Chiloé y otras localidades de la Región de Los Lagos. Como consecuencia de la intensidad y extensión del fenómeno, y la aparente coocurrencia de las floraciones nocivas en la costa de Chiloé y el vertimiento de salmones en altamar, se generaron protestas sociales y ambientales en Chiloé que luego se extenderían a otras localidades de la Región de Los Lagos (Informe Final Comisión Marea Roja, Noviembre del 2016).

Con estos antecedentes hoy en día Chile atraviesa por un difícil momento, siendo uno de los países que más se ha visto perjudicado no solo por los altos impactos que ha traído consigo el cambio climático, sino también por la combinación de factores que han amplificando las consecuencias de este y que en el corto plazo han logrado escalar más allá de lo previsto, provocando un seria crisis socio ecológica a lo largo del territorio; como las inundaciones en el norte del país, mega incendios forestales en la zona centro sur y afloramientos de algas tóxicas en el sur de Chile. Estas últimas han ido en notable aumento, en relación al aumento de la contaminación del océano, si bien no existe una relación directa, el aumento ha sido registrado y con nefastas consecuencias. En los fiordos y canales de la Patagonia, lugares donde mayoritariamente la salmonicultura ha concentrado sus granjas, han sido los más perjudicados, no solo por la cantidad de nutrientes y antibióticos ingresados al sistema marino sino también por la gran cantidad de basura y plástico que desperdician en sus instalaciones, siendo su modo de producción de salmones el más contaminante del planeta. Hoy en día la comunidad científica global predice que los eventos de El NIÑO que vendrán serán con mayor frecuencia y con intensidades extremas debido principalmente al calentamiento global, teniendo consecuencias mucho más profundas de las conocidas.  Esta amplificación de factores sumado a la desregulación de las leyes ambientales en Chile son sin duda una bomba de tiempo que podría explotar en una catástrofe ambiental de mayores proporciones como las registradas el año 2015-2016 en Chiloé y Aysén.

Las conclusiones que podemos abordar son múltiples desde una perspectiva interdisciplinaria, sin embargo desde el área de las ciencias marinas se hace necesaria una concentración de esfuerzos hacia el mejor estudio y entendimiento de estos ecosistemas. Una mayor inversión tanto en programas de investigación como en infraestructura son necesarias tanto para realizar monitoreo y series de tiempo a largo plazo. Así desarrollar modelos predictivos, que puedan entregar las herramientas  necesarias que busquen informar y prevenir los escenarios que afrontaremos en los próximos 50 años. En base a una perspectiva amplia, promover y ampliar las líneas de investigación existentes y que apunten al levantamiento de información desde distintas áreas de la ciencia, que puedan ayudar a revertir y mitigar como también a tomar acciones concretas hacia la conservación de los recursos y el buen entendimiento del equilibrio que mantienen estos ecosistemas de forma saludable.

Referencias.

  • Arzul, Geneviève, et al. “Comparison of allelopathic properties in three toxic Alexandrium species.” Journal of experimental marine biology and ecology 232.2 (1999): 285-295.
  • Buschmann, Alejandro. Comisión Marea Roja. Diss. Pontificia Universidad Católica de Chile, 2016.
  • Iriarte, J. L., R. A. Quiñones, and R. R. González. “Relationship between biomass and enzymatic activity of a bloom-forming dinoflagellate (Dinophyceae) in southern Chile (41 S): a field approach.” Journal of Plankton Research 27.2 (2005): 159-166.
  • Iriarte, J. L., González, H. E., & Nahuelhual, L. (2010). Patagonian fjord ecosystems in southern Chile as a highly vulnerable region: problems and needs. Ambio, 39(7), 463-466.
  • Haussermann, V., et al. “Gradual changes of benthic biodiversity in Comau fjord, Chilean Patagonia-Lateral observations over a decade of taxonomic research.” (2014).
  • Mayr, Christoph, et al. “Responses of nitrogen and carbon deposition rates in Comau Fjord (42 S, Southern Chile) to natural and anthropogenic impacts during the last century.” Continental Shelf Research 78 (2014): 29-38.
  • Niklitschek, Edwin, Andrés Ulloa, and Nicolo Gligo. “2. Trade liberalization, rural poverty and the environment: a case study of the forest and salmon sectors in Chile.” Vulnerable Places, Vulnerable People (2010): 14.
  • Werlinger, Camilo, Krisler Alveal, and Héctor Romo. Biología marina y oceanografía: conceptos y procesos. Consejo Nacional del Libro y la Lectura, 2004.
  • Vester, Heike, and Marc Timme. “Call for cooperation to contain damage by Chile’s salmon farms.” Nature 465.7300 (2010): 869.

 

error: Content is protected !!